EL AUTOR

EL AUTOR

José Luis Cuerda

Pasión por la tierra gallega

«Uno de mis primeros recuerdos es la visión de un puñado de viñas arrumbadas en un rincón de la casa de Albacete en que nací. Las había arrancado mi padre de una finca en la que después plantó trigo, cebada y un bancal de garbanzos. Aquellas cepas se me vinieron de nuevo a los ojos cuando hice arrancar otras para sustituirlas por las variedades propias de esta tierra. Las separaban 50 años  y 800 km, recorridos haciendo cine. Un cine que me permitió conocer Galicia y a los gallegos y me hizo enamorarme de ella y de ellos.

Cuando a la altura de Leiro, me desvío por el ramal que indica el acceso a Cubilledo, tomadas en cuesta un par de curvas, se llega a un bosquecillo fragoso, con todos los verdes, con todas las formas vegetales del universo, yo me siento a salvo. Unos metros más adelante se entra en mi finca, en mi viña, en mi casa.

Así como los emperadores romanos premiaban con villas en el Ribeiro a sus fieles servidores en mi caso el cónsul Amenabar, de la mano del emperador Hollywood (la recaudación de Los Otros) me ha premiado a mí con esta propiedad. Y beso su frente.

El Ribeiro, no llamará la atención a gritos, pero susurra que da gusto.

Para mí el buen Ribeiro, el que pretendo elaborar, tiene parecidos matices al del Románico rural que puebla en abundancia la zona: aparente sencillez que no oculta complejidad, aguda expresividad  para quien la busca, recogimiento y sutileza. El Ribeiro como el Románico rural, no llamará la atención a gritos, pero susurra que da gusto.»